- Todo va a ir bien, ¿qué te apuestas? Todo. Así que como te vuelvas a desanimar por cuatro pijadas, mejor que no me entere, porque te pongo las pilas. No olvides que lo penúltimo que se pierde es la esperanza.
- ¿No es lo último?
- No, lo penúltimo.
-¿Y qué es lo último?
- La vida
El chico que imitaba a Roberto Carlos, Martín Casariego Córdoba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario